Ejemplar n.º 37 · Terencio
«Así está hecha la naturaleza de todos los hombres: ven y juzgan mejor lo ajeno que lo propio.»
Lo dice Menedemo.
Ita comparatam esse hominum naturam omnium, aliena ut melius videant et diiudicent quam sua. (latín)
Quien lo dice es Menedemo, el atormentador de sí mismo del título: un padre que, arrepentido de haber empujado a su hijo a la guerra, se castiga trabajando la tierra de sol a sol. Acaba de recibir un buen consejo de su vecino y se asombra de lo claro que ve el otro lo que él no sabe ver. Es una escena pequeña y muy humana. Todos tenemos un amigo que nos resuelve la vida en diez minutos y es incapaz de ordenar la suya.
A veces, ese amigo somos nosotros.