Ejemplar n.º 40 · Horacio
«La pálida Muerte llama con el mismo pie a las chozas de los pobres y a las torres de los reyes.»
Pallida Mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turris. (latín)
La oda es, sorprendentemente, un poema de primavera. Horacio empieza con el deshielo, los barcos que vuelven al mar y Venus bailando con las Gracias bajo la luna, y de pronto, en mitad de la fiesta, la pálida Muerte golpea la puerta con el pie. Está dedicada a Sestio, un hombre poderoso. No hay amenaza en el poema, sino una cortesía antigua: recordar al amigo afortunado que la vida es breve precisamente cuando todo florece. Antes de nombrarla, Horacio ya ha aconsejado coronarse de mirto y de flores.
Que la visita nos encuentre bien vestidos.