Ejemplar n.º 35 · Baltasar Gracián
«Lo bueno, si breve, dos veces bueno; y aun lo malo, si poco, no tan malo.»
Gracián predicó con el ejemplo: su Oráculo manual reúne trescientos aforismos y casi ninguno se extiende. Lo publicó en 1647 con el nombre de su hermano Lorenzo, una prudencia que con los años no le libró de los castigos de su orden. La frase se cita siempre a medias. La segunda parte, la que casi nadie recuerda, es la más sabia: lo malo, si poco, no tan malo. Vale para los discursos, para las visitas y para los disgustos.
Por eso me detengo aquí.