Ejemplar n.º 25 · Mariano José de Larra
«Tal es el orgullo del hombre, que más quiere declarar en alta voz que las cosas son incomprensibles cuando no las comprende él, que confesar que el ignorarlas puede depender de su torpeza.»
Larra la escribe al comienzo del artículo, cuando se detiene en esas cosas que parecen no tener explicación. Antes de admitir la propia torpeza, dice, preferimos declarar incomprensibles las cosas. Es una de las observaciones más finas del periodismo español del siglo XIX, y de las más actuales. «No lo sé» es una frase corta y elegante que se usa poco, quizá porque exige más aplomo que cualquier discurso.
Conviene tenerla siempre a mano.