Ejemplar n.º 14 · Santa Teresa de Ávila
«Nada te turbe; / nada te espante; / todo se pasa.»
Según la tradición, estos versos se encontraron en un papel que Santa Teresa guardaba en su breviario. No son un poema para leer, sino para llevar encima, como se lleva una medalla. Me recuerdan las tormentas de verano de mi infancia en Río de Janeiro: el aire se volvía espeso, el cielo se oscurecía, caía el mundo entero durante unos minutos y después volvía el sol como si nada. No hace falta compartir la fe de Teresa para apreciar su prudencia.
Lo malo también tiene horario.