Ejemplar n.º 45 · Séneca
«Los comienzos están en nuestra mano; del resultado decide la fortuna.»
Initia in potestate nostra sunt, de eventu fortuna iudicat. (latín)
La carta trata de los peligros: cómo evitar a los poderosos, cómo no provocar a la multitud, cómo vivir sin llamar la atención. En mitad de esos consejos prácticos, Séneca deja la frase: el sabio mira la intención, no el desenlace. ¿Está todo escrito de antemano, o somos lo que hacemos? Llevo años haciéndome esa pregunta sin encontrar respuesta, y Séneca me ofrece algo mejor que una respuesta: un reparto justo. Los comienzos son nuestros; el resultado tiene otro dueño.
Con eso se puede vivir en paz.