Ejemplar n.º 48 · Friedrich Nietzsche
«Sin música, la vida sería un error.»
Ohne Musik wäre das Leben ein Irrtum. (alemán)
La sentencia empieza diciendo qué poco hace falta para la felicidad: el sonido de una gaita. Nietzsche no hablaba en abstracto. Tocaba el piano, compuso canciones y se atrevió a enseñar una de sus piezas a Hans von Bülow, que le contestó con una dureza todavía célebre. Por eso la frase tiene el peso de una confesión y no de un eslogan. La música no arregla la vida, pero le cambia el tono, como la luz cambia una habitación sin mover un mueble.